So�ar juntos

2 years ago 102

En el teatro de la vida, el vac�o y la compasi�n van de la mano The post So�ar juntos appeared first on Tricycle: The Buddhist Review.

nikki mirghafori emptiness

Dharma in Spanish

�Bienvenidos a nuestra nueva secci�n de Dharma en Espa�ol! Aqu� en Tricycle reconocemos la importancia de seguir ofreciendo el dharma a los practicantes de una amplia gama de comunidades, y dado el creciente inter�s en el dharma en espa�ol, hemos puesto en marcha una nueva iniciativa para ofrecer ense�anzas originales y traducidas. Profesores de habla hispana de Latinoam�rica y Europa han contribuido generosamente con charlas de dharma y pr�cticas que publicaremos en nuestra p�gina web y en la revista, as� como con art�culos seleccionados de nuestra Secci�n de Ense�anzas. Esperamos que estos art�culos cuidadosamente seleccionados les inspiren, desaf�en y apoyen, y que tambi�n animen a todos aquellos que buscan la liberaci�n a recorrer el camino de la pr�ctica.��

No dudes en hacernos llegar tus comentarios o sugerencias. Nos encantar�a saber de ustedes.

Welcome to our new Dharma in Spanish section! Here at Tricycle we recognize the importance of continuing to make the dharma available to practitioners across a wide range of communities, and given the increased interest in Spanish dharma, we�ve started a new initiative to offer ongoing original and translated teachings. Spanish speaking teachers from both Latin America and Europe have generously contributed dharma talks and practice pieces that we�ll be publishing in our website and print magazine, as well as selected pieces from our Teachings section. It�s our hope that these carefully curated offerings will inspire, challenge, and support you and encourage all those seeking liberation to walk the path of practice.��

Please don�t hesitate to reach out with your comments or suggestions. We�d love to hear from you.

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Me gustar�a hablar del vac�o como una forma de percibir la realidad. El escritor Gay Watson explora una traducci�n de shunyata�ofrecida por primera vez por T. Stcherbatsky�que es mucho m�s rica que la mera carencia que connota el �vac�o�: la relatividad. Todos los fen�menos surgen en dependencia, o relativos a, ciertas condiciones; o, seg�n una interpretaci�n de la Teor�a Cu�ntica, existen �nicamente en relaci�n a ser observados. Seg�n esta interpretaci�n nuestro acto de percepci�n es fundamental para la fabricaci�n de nuestra realidad construida, me pregunto, �podr�a ser �sta una de las razones por las que Buda incluy� la percepci�n (samjna) en los cinco agregados como un constituyente esencial de nuestra experiencia consciente?

La palabra vac�o suele evocar la imagen de un abismo oscuro, un agujero negro, y la gente piensa: ��No hay nada! Todo est� vac�o.� O peor a�n: �Nada importa.� Pero la relatividad, como sugiere esta traducci�n, significa que lo que percibimos es relativo y depende de nuestro marco de reconocimiento (por ejemplo, biol�gico, evolutivo, cognitivo, psicol�gico y sociocultural). Tambi�n depende de todas las causas y condiciones que han sustentado su existencia.

Por ejemplo, dado un condicionamiento sociocultural dis�mil, un miembro de la tribu Maasai de �frica Oriental sentado frente a una computadora port�til en una junta de Zoom percibe una realidad diferente a un ingeniero de Silicon Valley. M�s radicalmente, diferentes seres vivos tienen umwelts o �mundos� distintos en los que su comprensi�n de la realidad se determina por sus caracter�sticas biol�gicas y cognitivas espec�ficas. El mundo perceptivo de un perro consiste en un paisaje excepcionalmente complejo de olores y sonidos de alta frecuencia, todos ellos ausentes de nuestra realidad subjetiva. Adem�s, lo que se percibe en estos umwelts dispares no existe de forma independiente, sino que surge de forma codependiente en funci�n de muchas causas y condiciones. La creaci�n de un sonido requiere una fuente vibrante con las propiedades adecuadas, un medio a trav�s del cual viaje el sonido, energ�a para crear la vibraci�n� etc. Para subrayar la inmensa escala de interdependencia, el astr�nomo Carl Sagan dijo c�lebremente: �Si quieres hacer una tarta de manzana desde cero, primero tienes que inventar el universo.�

Por tanto, lo que percibimos como realidad no es ni real�reificado, fijo, con existencia independiente�ni irreal. Al igual que un sue�o no es ni real ni irreal, la vida tampoco lo es. Todo es un sue�o, pero no es s�lo un sue�o, una postura desde�osa que se desv�a hacia el nihilismo. La vida es un sue�o y no es un sue�o. En esta pr�ctica, no adoptamos la postura ontol�gica de que las cosas son r�gidas tal y como las percibimos, ni negamos su existencia; ninguno de los extremos es �til. El Camino Medio del shunyata es honrar la relatividad y evitar los extremos de la existencia independiente y cosificada en un extremo y el nihilismo en el otro.

El gran maestro Rob Burbea hablaba de la vida como un teatro. Imagina que tienes un asiento en primera fila en una obra atractiva y est�s totalmente inmerso en la historia. Sientes el dolor, la alegr�a y la frustraci�n de los actores. Y, sin embargo, te das cuenta de que es teatro. Cada actor tiene un papel que representar. No es real. Pero si pensamos: �Es s�lo teatro�, menospreciamos el valor, la belleza y la gracia de esta forma de arte. La vida es teatro en su sentido m�s bello y sagrado. Podemos comprometernos con la vida�este sue�o teatral�sabiendo que interpretamos a un personaje en relaci�n con todos los dem�s personajes. El guion no es fijo. Tiene infinitas posibilidades, aunque cada una con distintas probabilidades. Y tenemos un don incre�ble: la libertad de elegir nuestra perspectiva, nuestra forma de ver.

Aunque nuestras mentes busquen la certeza, la relatividad nos invita a abrirnos a toda una gama de posibilidades. En esta apertura, pueden explorarse distintas percepciones. Al fin y al cabo, siempre estamos mirando de una forma determinada; nunca nos quitamos los lentes. Por ejemplo, podemos darnos cuenta de c�mo percibimos y fabricamos nuestra realidad, empezando por el reconocimiento sutil, momento a momento, de lo que surge en el cuerpo y la mente, hasta llegar a las historias que inventamos sobre nosotros mismos, los dem�s y el mundo.

Prestar atenci�n con inter�s y curiosidad suele cambiar nuestra perspectiva de forma natural. O podemos intentar (pero no forzar) percibir desde el amplio punto de vista del amor y la liberaci�n, que es lo opuesto a la contracci�n, el aferramiento y la separaci�n�es decir, el ego�smo.

Al construir el yo implica nos aferramos a una preocupaci�n negativa de nosotros mismos. Sin embargo, desarrollar un sentido saludable del yo que tenga integridad y sea recto, confiado y amado es necesario para este camino del despertar. A menudo se dice que primero hay que conocer y amar al yo��este ser que soy yo� con todos sus condicionamientos, neurosis y particularidades�antes de poder dejarlo ir. Si tratamos de renunciar a este yo antes de desarrollar un sentido de confianza y cuidado, nuestra pr�ctica se desv�a hacia la evasi�n espiritual. Utilizar shunyata como un martillo para aplastar y deshacerse del yo, como intentan inconscientemente algunos practicantes bienintencionados, es doloroso. Recordemos el Camino del Medio. Existe este querido ser que navega por la vida, sufre, ama, pierde. Y, sin embargo, �sta no es toda la perspectiva. Hay m�s dimensiones. En lugar de fijarnos en la percepci�n de nuestro yo y de nuestra vida a trav�s de un popote: �Este soy yo, esto es lo que quiero, esto es lo que odio, este soy yo, yo, yo�, , �podemos ampliar nuestra perspectiva para ver con amor y humor, 360 grados interna y externamente, sin tomarnos demasiado en serio a este yo? Recuerda que la vida es un teatro sagrado.

Mientras navegamos diferentes perspectivas, tambi�n es importante mantener la flexibilidad. Si veo a un amigo, no es �til decirle: �Numerosas causas y condiciones est�n dando lugar a una imagen de ti que se reconoce y resulta en una experiencia de placer�, en lugar de ��Me alegro de verte!�

Estamos enredados mientras surgimos co-dependientemente en este l�o.

Por otro lado, si me siento molesto, puede ser �til acceder a otras formas de ver las cosas. Puedo ver que este amigo, al igual que yo, experimenta causas y condiciones responsables de crear la persona que es. Puedo reconocer su narrativa. Yo podr�a haber nacido como ellos y ellos podr�an haber nacido como yo. En cierto modo, yo soy ellos. Estamos enredados mientras surgimos co-dependientemente en este l�o. No estamos separados. No soy yo contra ellos. Somos nosotros.

Me doy cuenta de la naturaleza impermanente y on�rica de nuestra interacci�n y, en ese momento, mi coraz�n se abre y siento ternura por los dos. Estamos co-creando y viviendo juntos este misterioso sue�o. O, en las palabras de Nagarjuna: �Siempre que se cree que las cosas son reales, surgen sin cesar el deseo y el odio; se albergan opiniones malsanas, de las que proceden todas las disputas. De hecho, �sta es la fuente de todo punto de vista; sin ella, no puede producirse ninguna contaminaci�n. As�, cuando se comprende esto, todas las visiones y todas las aflicciones desaparecen por completo. Pero, �c�mo puede conocerse esto? Se dice que, cuando uno ve que todas las cosas son producidas dependientemente, ve que todas esas cosas est�n libres de nacimiento.�

En pali, el t�rmino yathabhutana nadassana se traduce a menudo como �ver las cosas como son.� Pero esta traducci�n postula una forma �ltima y correcta de ver las cosas, mientras que una traducci�n m�s apropiada es �ver las cosas como han llegado a ser� o como han llegado a ser vistas. Bhuta es el pasado participio del verbo �ser.� As� que en su lugar podr�amos decir, ven y ve las cosas tal y como han llegado a ser percibidas, tal y como han co-surgido dependientemente en nuestra percepci�n. Y cuando vemos de esta manera, hay una apertura. �Emaho! �Maravilloso! Esta forma de ver hace que la vida sea a�n m�s misteriosa, preciosa, sublime. Expande el coraz�n en la belleza y la generosidad en lugar de causar que nos aferremos a suposiciones y presunciones r�gidas.

En �ltima instancia, la vacuidad�como una forma de mirar no fija, no fabricada�y el amor y la compasi�n est�n entrelazados. Uno lleva al otro. El amor y la compasi�n son formas particulares de mirar. Cuando nos miramos con bondad y benevolencia a nosotros mismos, a los dem�s y al mundo; cuando cultivamos la forma de ver que es metta, el amor sin ataduras, aflojamos el sentido del yo y afinamos nuestra capacidad de ver su naturaleza fabricada. Las flechas del amor y del vac�o vuelan en ambos sentidos.

Hace algunos a�os, dediqu� un a�o de mi vida a las pr�cticas del coraz�n, en particular, a metta y la compasi�n. Fue un periodo de pr�ctica maravilloso que dio lugar a muchas percepciones, incluida una de la que rara vez hablo porque me resulta dif�cil expresarla con palabras. Fue una apertura a una perspectiva que puede describirse como un vistazo a la �mente de gracia.� Fue una perspectiva de amor completo y compasi�n incondicional por todo lo que est� m�s all� del tiempo y el espacio. Sin separaci�n, sin fronteras, sin amor propio infundido de vac�o, vac�o infundido de amor. Humildemente te ofrezco una invitaci�n para que explores por ti mismo la naturaleza intercambiable del amor y el vac�o.

Se dice que el despertar es un accidente, y cuando seguimos practicando, nos volvemos m�s propensos a los accidentes. As� que sigue practicando, para que las percepciones diferentes aparezcan cuando menos te lo esperes y se vuelvan gradualmente accesibles. Sigue relajando los patrones habituales de percepci�n e intenta ver, sin forzar, a trav�s de los ojos del amor y la no separaci�n. Entonces te dar�s cuenta de que miras a cada ser humano como si fuera tu pariente�hermano, madre�y querr�s servir, ayudar, curar. Pero debes saber que nunca podr�s volver atr�s, porque ahora hay una grieta en la auto preocupaci�n, y por esa grieta entra la luz, como dijo Leonard Cohen.

Conf�a en tu propia capacidad de ver, porque puedes hacerlo. Buda dijo que si no fuera posible despertar, no habr�a compartido las ense�anzas. As� que an�mate. Toma prestada la confianza�de un amigo o maestro que est� m�s avanzado en el camino, si lo necesitas� y luego comprueba por ti mismo c�mo el amor y el vac�o est�n entrelazados.

Nada de esto es intelectual ni est� hecho para ser analizado. Est� hecho para ser practicado, para ser conocido de primera mano. Averigua qu� ocurre cuando ampl�as tu visi�n, consideras las causas y condiciones de tu perspectiva o la de otra persona, o infundes intencionadamente generosidad de esp�ritu en tu forma de ver. Tal vez el coraz�n se libere hacia una mayor libertad, hacia un mayor cuidado. Podemos saber por nosotros mismos que la compasi�n es la respuesta natural del coraz�n al sufrimiento. Cuando no estamos enredados en el ego�smo, queremos aliviar el dolor, ayudar, servir. Ehipassiko. Ven y compru�balo por ti mismo.

Este art�culo es una adaptaci�n de una charla sobre el dharma impartida en abril de 2021 titulada Vac�o: La matriz del amor y el servicio.

This article originally appeared in our Winter 2023 issue as Dreaming Together.�

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